sábado, 5 de octubre de 2019

TALLER DE LA ORACIÓN DE JESÚS

TALLERES DE LA ORACIÓN DEL CORAZÓN

Del 31 de octubre al 3 de noviembre ofrecemos un taller sobre la Oración del corazón (Oración de Jesús) para mujeres que buscan su camino espiritual o quieren profundizar en él.
En este post explicamos el "por qué" de esta oración, para quién va dirigida y las modalidades de los talleres.

Justificación de este taller

Actualmente hay mucha preocupación por rescatar la oración cristiana de posibles contaminaciones con elementos religiosos y espirituales de otras tradiciones religiosas. Se está deseando ofrecer caminos de espiritualidad con una identidad cristiana bien definida.

¿Por qué ofrecemos este taller de iniciación a la oración de Jesús?

Porque es oración profundamente cristiana de larga tradición en la Iglesia y creemos que es muy útil y adaptada a la sociedad actual con su carga  de estrés, falta de tiempo, activismo…

Es una forma de orar sencilla que no precisa de grandes cualidades ni conocimientos, que se puede realizar en cualquier momento del día, trabajando o rezando, que no precisa de ningún apoyo  externo: libros, imágenes, audiovisuales…

Basada completa y exclusivamente en la Sagrada Escritura, y que produce una profunda pacificación interior, gozo y armonía. Muy recomendada sobre todo para iniciar  a los jóvenes en la oración.

Oración que integra todas las dimensiones del hombre: física emocional, intelectual y espiritual. 

Oración ecuménica que recoge toda la sabiduría de la espiritualidad cristiana: la oriental y occidental.

Oración profundamente evangelizadora y de intercesión. Mediante la recitación constante del Nombre de Jesús podemos hacer que la eternidad irrumpa en nuestra cotidianidad y conseguir retener a Jesús en el corazón, permitir que éste estalle y se derrame el Sagrado Nombre  en el mundo entero contribuyendo a su santificación.

Recoge muchas de las corrientes filosóficas actuales: existencialismo cristiano, personalismo, pacifismo, misticismo, minimalismo y vitalismo.

La oración de Jesús es mucho más que un método o camino de oración, es una forma de vida en la presencia del Señor que lleva  a una transformación radical de la existencia de la persona.
Antes de apuntarse a los talleres, hay que ver si uno quiere iniciarse en este tipo de Oración.

Debe sentir una llamada que se caracteriza por:
1.      Inclinación a lo simple y sencillo
2.      Desear silenciamiento interno, evitar el barullo mental
3.      Huida de lo complicado
4.      Profundo amor a Jesús
5.      Atracción por la vida normal y cotidiana

Debe experimentar dos actitudes internas: sentirse necesitado en extremos de Dios y reconocerse muy débil y “pecador” es decir alejado de su propio destino y dignidad.

Que no inicie este camino:
1.      Quien esté muy apegado a sus pensamientos o ideas
2.      Quien tenga ya su propio camino espiritual y no desee cambiarlo
3.      Quien no tenga paciencia. Es un camino largo y costoso aunque ya desde el inicio produzca frutos

Realización de los Talleres para el aprendizaje de la oración de Jesús:
1.      Taller de iniciación
2.      Taller de profundización
3.      Ejercicios Espirituales  basados en  “El peregrino Ruso”

¿Cómo se realizan los talleres?
Constan de tres tiempos
1-    Exposiciones teóricas.
2-    Un “taller de nudos” en el que cada participante aprende a realizar los nudos del “cordón de oración” que acompaña esta forma de orar
3-    Finalmente hay momentos largos de práctica de la oración.


Para más información o apuntarse al taller contactar con Ernestina: e.benedictinas@hotmail.es

Más información en nuestra página web:

ENCUENTRO DE OTOÑO AMIGOS

ENCUENTRO DE LOS AMIGOS

DEL MONASTERIO



El sábado 28 de septiembre, con un día radiante en la ciudad de León, que se preparaba ya para vivir un fin de semana festivo, los Amigos del monasterio Santa María de Carbajal íbamos llegando al lugar de reunión en el propio monasterio con el buen ánimo preparado para nuestro encuentro de otoño.
También desde Madrid llegaron amigos que viajaron en el mismo tren en el que llegó Mireilla Fernández, responsable de la asociación invitada a este encuentro: Ayuda a la Iglesia Necesitada.

                Por la mañana, tras un breve espacio de oración, los amigos junto con Sor Ernestina y Sor Mónica, de la comunidad de monjas benedictinas, comenzamos el plan previsto. En primer lugar, la Junta de Socios de la Asociación de Amigos.
Muchos asuntos en el orden del día. Revisamos lo vivido y preparamos los futuros encuentros. Numerosas propuestas que nacían de nuestro deseo de seguir participando de los fines de nuestra Asociación: la acción caritativa, la formación en el espíritu benedictino, la amistad entre todos y con la comunidad, la apertura a nuevos miembros… Queremos seguir creciendo como Asociación, ofrecer a otros el gran tesoro que vivimos de tener en el Monasterio una familia donde compartir la fe y la espiritualidad. Como los temas eran muchos continuamos por la tarde.

                El nuevo curso se presenta repleto de interesantes actividades: excursiones, encuentro de otoño con la participación de Cáritas Diocesana de León como Asociación con la que colaborar por medio del Concierto Solidario, taller de iconos, concurso de Salmos para jóvenes… De todas ellas iremos informando para que pueda participar todo el que lo desee.


Al encuentro de este año 2019  estaba invitada la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) para presentarnos sus fines y actividades. Mireilla Fernández fue la encargada de mostrarnos, con gran claridad y viveza, la extraordinaria misión que llevan a cabo al servicio de los cristianos que sufren en numerosos lugares del mundo. Con la oración, la información y la caridad buscan llegar a sacerdotes y misioneros, religiosas, familias… Y lo consiguen, aunque a veces les duele no poder atender alguna petición por falta de recursos.


                El Papa Francisco nos pregunta a todos: ¿Se acuerdan de rezar por los cristianos perseguidos? Mireilla nos ayudó a abrir los ojos a estas realidades. Gracias, Mireilla, por tu compromiso y el de todos los que colaboran con AIN.


Por la tarde nos esperaba el Concierto Solidario que ofrecieron alumnos de flauta  de pico y órgano del Conservatorio de León y cuya recaudación iba destinada a colaborar con Ayuda a la Iglesia Necesitada. Deleitaron a todos los asistentes con un programa variado de diversos autores del Barroco y del siglo XX. A ellos, a sus profesores y a todos los asistentes también estamos muy agradecidos.
                A la entrada del concierto se añadió lo recaudado por la venta de pulseras y rosarios que habían elaborado con mucho cariño las hermanas más jóvenes del monasterio. La comunidad benedictina también aportó su donativo. Entre todos pudimos colaborar un poco con esta acción caritativa.

                Para acabar el día la alabanza al Señor nos reunió en el rezo de Vísperas. 
La Eucaristía del domingo puso el broche final a nuestro encuentro de otoño. Algunos amigos ya habían regresado a sus casas fuera de León, otros no habían podido asistir esta vez, pero estuvieron muy presentes con el cariño y el recuerdo. Todos estábamos felices porque nos sabemos siempre en camino y nunca en la meta. En nuestro caminar como Asociación de Amigos se había dado un paso más. Consultamos con el corazón y… efectivamente. El Espíritu Santo, presente en nuestras vidas, nos había unido más con nuestras amigas Benedictinas y entre nosotros.
                Seguimos adelante. Iremos contando el contenido de los próximos encuentros.
                                                            

                                                               Marisa Argüelles

TALLER DE ORACIÓN DE JESÚS

TALLER DE ORACIÓN DE JESÚS
Justificación de este taller
Actualmente hay mucha preocupación por rescatar la oración cristiana de posibles contaminaciones con elementos religiosos y espirituales de otras tradiciones religiosas. Se está deseando ofrecer caminos de espiritualidad con una identidad cristiana bien definida.
¿Por qué ofrecemos este taller de iniciación a la oración de Jesús?
Porque es oración profundamente cristiana de larga tradición en la Iglesia y creemos que es muy útil y adaptada a la sociedad actual con su carga  de estrés, falta de tiempo, activismo…
Es una forma de orar sencilla que no precisa de grandes cualidades ni conocimientos, que se puede realizar en cualquier momento del día, trabajando o rezando, que no precisa de ningún apoyo  externo: libros, imágenes, audiovisuales…
Basada completa y exclusivamente en la Sagrada Escritura, y que produce una profunda pacificación interior, gozo y armonía. Muy recomendada sobre todo para iniciar  a los jóvenes en la oración.
Oración que integra todas las dimensiones del hombre: física emocional, intelectual y espiritual. Oración ecuménica que recoge toda la sabiduría de la espiritualidad cristiana: la oriental y occidental.
Oración profundamente evangelizadora y de intercesión. Mediante la recitación constante del Nombre de Jesús podemos hacer que la eternidad irrumpa en nuestra cotidianidad y conseguir retener a Jesús en el corazón, permitir que éste estalle y se derrame el Sagrado Nombre  en el mundo entero contribuyendo a su santificación.
Recoge muchas de las corrientes filosóficas actuales: existencialismo cristiano, personalismo, pacifismo, misticismo, minimalismo y vitalismo.
La oración de Jesús es mucho más que un método o camino de oración, es una forma de vida en la presencia del Señor que lleva  a una transformación radical de la existencia de la persona.
Antes de apuntarse a los talleres, hay que ver si uno quiere iniciarse en este tipo de Oración.
Debe sentir una llamada que se caracteriza por.
  1. Inclinación a lo simple y sencillo
  2. Desear silenciamiento interno, evitar el barullo mental
  3. Huida de lo complicado
  4. Profundo amor a Jesús
  5. Atracción por la vida normal y cotidiana

    Debe experimentar dos actitudes internas: sentirse necesitado en extremos de Dios y reconocerse muy débil y “pecador” es decir alejado de su propio destino y dignidad.

    Que no inicie este camino
  1. Quien esté muy apegado a sus pensamientos o ideas
  2. Quien tenga ya su propio camino espiritual y no desee cambiarlo
  3. Quien no tenga paciencia. Es un camino largo y costoso aunque ya desde el inicio produzca frutos

     

    Realización de los Talleres para el aprendizaje de la oración de Jesús:
  1. Taller de iniciación
  2. Taller de profundización
  3. Ejercicios Espirituales  basados en  “El peregrino Ruso”
¿Cómo se realizan los talleres?
Constan de tres tiempos
1-    Exposiciones teóricas.
2-    Un “taller de nudos” en el que cada participante aprende a realizar los nudos del “cordón de oración” que acompaña esta forma de orar

3-    Finalmente hay momentos largos de práctica de la oración.


Para más información o apuntarse al taller contactar con Ernestina: e.benedictinas@hotmail.es

PEREGRINO AL INTERIOR DEL CORAZÓN


PEREGRINO AL INTERIOR
DEL CORAZÓN
  
Ernestina y Pedro Álvarez Tejerina



           
INTRODUCCIÓN: EL HOMBRE QUE CAMINA, HOMO VIATOR

Paraos en los caminos a mirar,
preguntad por la vieja senda:
“¿Cuál es el buen camino?”;
seguidlo, hallaréis reposo.[1]
                       
Desde la ventana del monasterio los veo caminar hacia Santiago de Compostela. Vienen de todos los lugares y países, solos o en grupos, andando o en bicicleta. Son los peregrinos, “los que caminan por tierra extraña”. Ahí radica la gran dificultad de la aventura que emprenden, porque lo “extraño” es algo que no resulta familiar, ajeno, en lo que no sabemos cómo “manejarnos”. Echan a andar sin saber qué les espera - aventura completa-, ¿dónde pararán?
Todo ser humano es peregrino, porque siempre está por hacerse. La peregrinación que emprenden no es más que una representación abreviada, sintetizada, del camino de la vida.
No puedo dejar de preguntarme por qué os habréis puesto en marcha. No sé si lo sabéis, pero el primer hombre que salió en peregrinación por orden de Dios fue Abrahám: “Sal de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, hacia la tierra que yo te mostraré” [2].
Con una extraordinaria sencillez, el libro del Génesis nos relata la respuesta ante esta llamada divina: “Marchó, pues, Abrahám como se lo había dicho el Señor”[3].
La Sagrada Escritura nos presenta siempre la peregrinación como una respuesta a una invitación que se escucha y obedece. Quizás sea también tu caso, peregrino. Has sentido dentro de ti una inquietud, un deseo de ir más allá de ti mismo. Te entiendo muy bien, porque ese mismo sentimiento fue el que me movió a venir al monasterio buscando “algo más”.
Tú y yo, en un momento determinado, nos hemos sentido como arrancados de nuestro seno, a merced de impulsos que nos alejaban de nosotros mismos, atrapados en una malla de fenómenos ilusorios e invadidos por una honda insatisfacción. Hemos cortado las redes que nos inmovilizaban, cerrado puertas y ventanas, y emprendido un camino, sin conocerlo; guiados, únicamente, por un anhelo.
No puedo acompañarte físicamente, pero te propongo realizar juntos el viaje para ayudarnos mutuamente.
Tú tendrás que seguir los surcos en la tierra árida; afanarte, con sudor, en deshacer sus terrones, descender por escarpados acantilados y ascender colinas...
Desde mi celda, yo viajaré hacia las profundidades del ser humano y de la vida. Te pudiera parecer, a simple vista, que son caminos opuestos, pero no es así. Tú debes acompañar tus pasos con un viaje interior que dé sentido a tu caminar, porque si no lo haces, ¿a dónde llegarás?, ¿a dónde, si todo va a acabar en Santiago de Compostela?
Serías el más desdichado de los hombres si el trabajo que vas a hacer se quedara en “un mero esfuerzo físico”. Pero sé que tú vas, como yo, hacia delante en pos de un mayor grado de dignidad y elevación de ti mismo evitando cualquier retroceso. Esto solo lo conseguirás con un movimiento de retorno hacia tu interior, hacia el ser.
Caminamos hacia “un encuentro”. Quien quiera que se pone en marcha persigue hallar algo, alguien, más allá de sí mismo: la felicidad, el Absoluto, el Ser, Dios, el Padre... Esto es lo más grande que podemos llevar a cabo en nuestra vida, el milagro más extraordinario que existe.
No sé si te habrás dado cuenta, pero, en un instante preciso, desde la eternidad fijado, dos vidas empiezan a aproximarse, caminan a su encuentro. Asombroso es que, dos existencias tan lejanas, puedan llegar a coincidir.  ¡Qué disparidad! Uno de ellas: Dios, omnipotente; la otra: el hombre, criatura limitada. Parece imposible querer sintonizar un corazón de carne con la fuente del Amor. En esta aventura cada uno aporta su persona, su mensaje, pero ¡tanta distancia les separa! ¿Cómo se unirán? -¡abismo insalvable!-. Indagar, rastrear, buscar, situarse en la dirección..., sí puede hacerlo el hombre; pero... ¿llegar?
Tendrán que coincidir las miradas que se buscan, apretarse con fuerza las manos que se encuentran, fundirse en uno los dos corazones que se aman. Si el hombre no puede subir, el Absoluto deberá bajar, desvelar su secreto, acoger cuanto existe, arrodillarse; incluirse, sobrecogedoramente, en lo creado. ¡Romperse! Aceptar la torpeza de sus criaturas, sus maneras deformadas de quererle, el desvarío de sus manifestaciones, y todo ello... ¿por qué? Intuyo que solo si empezamos el viaje lo descubriremos.
Para llevarlo a buen término, tendremos que dejar ataduras, pertenencias y hasta las últimas migajas del mundo. Deberemos prestar atención a las señales del camino: unas nos van a limitar la velocidad, otras nos indicarán que tengamos cuidado y otras nos animarán a correr como el hombre que, al ver desde lejos a un amigo muy querido, corre para estrecharlo cuanto antes. Y, sobre todo, abrazarnos a la paciencia y a la constancia que van a ser dos armas imprescindibles e invencibles para nosotros.
Constantemente vas a notar mi presencia junto a ti y a escuchar mi voz que te susurra: “Sigue, no temas, la nada solo es espejismo del desierto”.
Y, al final, ¿qué?: solo el que acepta la invitación entra al banquete, cena, descubre y celebra.
E-ultreia (¡adelante!). E-suseia (¡arriba!)

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Mira como el Señor en su bondad te indica el camino de la vida. Ceñidos, pues, nuestros lomos con la fe y la observancia de las buenas obras, tomando por guía el Evangelio, sigamos sus caminos para que merezcamos ver a Aquel que nos llamó a su reino.

Regla de San Benito







[1] Jr 6,16
[2] Gn 12,1
[3] Gn 12,4