lunes, 18 de octubre de 2010

Santos Adrián y Natalia, peregrinos en la provincia de León.

Auténticos peregrinos son los santos Adrián y Natalia, que la Asociación de Amigos del Monasterio de las MM. Benedictinas de Sta María de Carbajal, de León, que hemos tomado como protectores.

Sta Olaja de Eslonza, altar S. Adrián y Sta Natalia

Mirad qué peregrinar... San Adrián y Santa Natalia son esposos en los primeros años del cristianismo. Allá por el año 306. Adrián era administrador de justicia para el emperador Maximiliano. Cuando se encargaba de martirizar a unos cristianos en Nicomedia (Turquía), impresionado por su fe, tocado en su corazón, se hace cristiano y se inscribe entre los condenados. Su esposa, que ya era cristiana, apoya su decisión de conversión y les atiende en el martirio y vela sus restos hasta la muerte. Luego estas reliquias son trasladadas a Roma.

 El peregrinaje de nuestros santos en la península comienza en la Alta Edad Media, en el norte de la provincia de León, en el condado de Boñar. El Conde Guisvado Braóliz, nieto de Ramiro I, es enviado a Roma por el rey Alfonso III, el Magno, se cree que para defender al papa Juan VIII, ante un ataque agareno. El papa, agradecido, dona las reliquias de estos santos.

Con parte de las reliquias funda el rey S. Adriano de Tuñón en Asturias. El matrimonio de Guisvado y Leuvina fundan, cerca de Boñar, el monasterio masculino de S. Adrián de Balneare y su iglesia mozárabe. A la consagración del recinto, el 12 de octubre del 920 acudieron los obispos Cixila y Fruminio y el de Astorga Fortis.

 San Adrián

 Alfonso III, el Magno (886-911) pasaba grandes temporadas en León, que llegó a ser la capital in facto, por motivo de las luchas contra los moros o por el establecimiento y consolidación de las tierras de frontera. Tenemos que agradecer a este gran rey el engrandecimiento artístico y cultural del reino, debido en gran parte al acogimiento de los monjes mozárabes, que aportan del sur, junto a la tradición visigótica, la innovación de la cultura y crean joyas arquitectónicas como S. Miguel de Escalada. Y otras, como las que acogen las reliquias de nuestros santos peregrinos.

Recordemos la historia. Sus tres hijos reciben un reparto del reino y han de ser seguidamente reyes de León. García es el primer rey de León, que reinó tres años y en ese pequeño periodo fundó varios monasterios entre ellos el de S. Pedro de Eslonza, con parte de las reliquias de nuestros santos. Luego reina Ordoño II, al que tenemos un cariño especial, por haber donado su palacio para edificar la primera catedral, románica, en el solar donde hoy se alza la catedral gótica, la Pulcra Leonina.

La catedral de León, llamada la pulcra leonina.

Por último reina el tercer hermano, Fruela, que había heredado Asturias, unificando de nuevo el territorio que dominara su padre. En el 924 el rey Fruela aumenta el recinto de S. Adrián de Boñar con un monasterio femenino.

En la Edad Media, la devoción a S. Adrián se extendió por la Hispania Visigoda para convertirse en uno de los santos de culto más antiguo de la Península. En el solar leonés, frente al Palacios de los Guzmanes, que luego fue propiedad de los duques de Uceda, Béjar y Rioseco, existió también un monasterio bajo la advocación de S. Adrián y Sta. Natalia.

En el 1099 la infanta Urraca, hija del rey Alfonso VI, donó los cenobios de Boñar, quedando reducidos a priorato, con sus posesiones y fuentes termales, al Monasterio de S. Pedro de Eslonza. Este monasterio benedictino llegó a ser el segundo del reino, después del de Sahagún y difundió la devoción de los santos más allá del entorno al río Esla.

 Monasterio S. Pedro de Eslonza

En 1835 corren malos tiempos para los monasterios, después del decreto de Desamortización, se vende el monasterio y sus pertenencias se pierden o desparraman. Los monjes se hicieron sacerdotes y fueron de párrocos a las aldeas, donde consiguen llevar algunas imágenes de los santos, como las que se conservan en Sta Olaja de Eslonza y parte de los retablos o alguno de ellos completo, como el de Villamañán.

Las portadas monumentales se traen a la capital, bajo el auspicio del obispo Almarcha, a mediados del siglo XX se integran en el edificio de la iglesia de S. Juan y S. Pedro de Renueva. En la fachada quedan las hornacinas vacías de S. Adrián y Sta Natalia, huecos que siguen evocando a los santos cuando nos acercamos al templo.

Iglesia de Renueva

Los restos de los santos, protegidos gracias a la custodia de fray Antonio González (después párroco de Santa Olaja de Eslonza), son encomendados por el obispo al monasterio de Sta María de Carbajal en 1878 y aquí reposan bajo el altar y se les rinde culto. Nuestra Asociación de Amigos del Monasterio de Santa María de Carbajal les ha elegido como patrones.

Monasterio de Sta María de Carbajal, León

Por el momento están quietos en su urna de plata. Ahora son los peregrinos y gentes del lugar los que nos movemos a visitarlos y a demandar su intersección ante las dificultades de la vida.
Texto de Luisa González y Rosa Fadón y Fotos de Rafael Cid

1 comentario:

  1. Podéis encontrar detalles de S. Adrián y Sta Natalia en estas entradas:
    http://rsas0010.blogspot.com.es/2013/02/de-la-ercina-bonar.html

    http://www.lalosillaysanadrian.es/modulos/modulos_historia/santos.htm

    ResponderEliminar

¿Qué te ha parecido? ¿Cuál es tu opinión?