martes, 16 de noviembre de 2010

Crónica de la CENA SOLIDARIA en favor de Caritas

El sábado 9 de octubre a las 17.30 nos encontramos con D. Fernando LLamazares, profesor de Historia del Arte y amigo del monasterio. Con sus amenas y sabias explicaciones nos fue conduciendo hasta el alma de algunas de las obras pictóricas y escultóricas que se encuentran en el monasterio: el retablo de la iglesia, los cuadros, el coro, algunas imágenes del claustro...

Fue un encuentro muy agradable que agradecemos de todo corazón a D. Fernando.

A las 19 rezamos Vísperas con la comunidad y con un nutrido grupo de peregrinos alemanes para pasar a continuación a encontrarnos con los responsables de Cáritas diocesana de León.

Carmelo, el director, Vicente y Titas compartieron con nosotros una agradable conversación. Carmelo nos recordó que Cáritas es la misma iglesia católica, es su dimensión caritativa y citó varios pasajes del Evangelio: el buen samaritano, la multiplicación de los panes, el juicio final...

Vicente, que lleva ya muchos años colaborando con Cáritas y ahora se encarga de la acogida, nos transmitió vivamente cómo Cáritas es la "casa" de todos los que llaman a su puerta. Explicó además el proceso de acompañamiento que se hace con esas personas, buscando siempre que sean ellas las responsables de su reinserción social.

Finalmente Titas detalló el proyecto del piso de acogida a mujeres inmigrantes con sus hijos. Cáritas ha pretendido atender así esta realidad social. Los voluntarios van a pernoctar una o dos noches al mes, hablan con las mujeres, se interesan por su situación. Ellas lo agradecen y valoran. Para esto y para tantas otras necesidades se necesitan más colaboradores.

La conversación continuó en torno a la mesa, compartiendo una cena frugal, rica en intercambios de experiencias.

Con un pequeño donativo, los asistentes quisimos colaborar con esta realidad de nuestra diócesis de León.

La tarde solidaria terminó con un concierto de violín y violoncello a cargo de dos niñas: Carolina y Alicia Fuentes. Un programa variado, su elegancia y su sencillez deleitaron nuestros oídos y alegraron nuestro espíritu. Les damos las gracias a ellas y a su familia.

Con el rezo de completas con la comunidad y los peregrinos a Santiago de Compostela que pernoctaban ese día en el albergue, cerramos un día lleno de buenas experiencias para el alma de todos.

Marisa Argüelles

1 comentario:

  1. Gracias Marisa por tu relato.
    También quiero señalar, que a mí me impresionó lo que nos contó de la labor que hacía Cáritas con los presos, sacándoles a conocer la ciudad o la provincia. Que se maravillaban del trato y de la posibilidad de salir... pues sólo pueden hacerlo los que son recogidos por familiares o amigos.

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