domingo, 4 de noviembre de 2012


 
 
CRÓNICA DEL ENCUENTRO DE OCTUBRE
DE LOS AMIGOS DEL MONASTERIO


Queridos lectores, nuevamente los Amigos del Monasterio de Santa María de Carbajal celebraron su reunión de otoño con una rica variedad de actividades destinadas a ayudarnos a crecer un poquito más a nivel personal y por supuesto como instrumento para crear lazos de fraternidad entre todos los reunidos. Siendo muy bienvenidos todos los presentes  —no puede ser de otra manera—, echando en falta a aquellos que no pudieron estar (os esperamos en el próximo), comenzó el encuentro.
         La tarde de viernes inició el taller de espiritualidad nuestro conferenciante D. Luis Manuel García Bernadal, el título ya prometía antes de empezar: “Espiritualidad de ojos abiertos“. Este sacerdote gallego comenzó a interpelarnos con diferentes preguntas sobre una palabra bien conocida y usada por todos nosotros: “crisis“. La crisis planteada desde diferentes variantes, en la iglesia, en los valores. D. Luis nos manifestó que él no venía a dar respuestas, más bien quería que se compartieran ideas, reflexiones, preguntas, y así sucedió. El tiempo se pasó volando y cuando nos dimos cuenta las campanas para acudir a Vísperas ya estaban sonando.
         El sábado, después de los Laudes y de la Eucaristía, se continuó con el taller. En esta ocasión, se nos invitó a vivir la realidad presente, tanto personal como de la Iglesia. Se nos insistió en que estamos llamados a vivir el momento presente y desde él transformarlo y actuar en la vida y entorno más cercano. Tenemos que aterrizar en la fe, vivirla de una forma realista y no edulcorada.
         Al mediodía se reunió la Asamblea General de Socios y se alcanzaron algunos acuerdos, de los cuales ya iremos informando oportunamente.
         Después de comer, nuevamente nos juntamos para realizar una visita a “La tienda de Felipe“. Felipe es un amigo y miembro de la asociación que muy cordialmente nos invitó a conocer el nuevo aspecto de su librería ya conocida por todos: “El Camino de Santiago “. Como ya viene siendo habitual, no sólo se dedica a la compra-venta de libros antiguos, sino que ha convertido su librería en un lugar donde se puede encontrar casi de todo, libros, hierbas medicinales, sala de masajes terapéuticos, charlas, conferencias de crecimiento humano y por supuesto, tomarte una buena infusión mientras relajas cuerpo y mente, en fin, un verdadero gusto.
         En la última sesión del taller estuvimos contemplando dos cuadros que representaban la Anunciación, en especial uno de Murillo. Analizar la escena dio mucho juego ya que sólo observando la figura de la Virgen se produjo un rico intercambio de ideas y variados puntos de vista. Otra reflexión que surgió fue la importancia de sabernos necesitados y dejarnos ayudar por los demás, lo que a veces resulta más difícil que el ayudar nosotros. Asumir que necesitamos de los demás y nos encontramos en debilidad realmente es algo que a todos nos cuesta.
         Muchas más cosas se podrían añadir, pero una de las más importantes y en las que se insistió fue el constatar que a veces la Iglesia y nosotros mismos nos preocupamos sólo de los números y no de la calidad, y para que no caiga en saco roto ahí va una reflexión muy interesante aportada por una de las asistentes: “No importa que sean sólo 500 sacerdotes si éstos son 500 sacerdotes santos“. Para pensar, ¿verdad?
         Después de un rato de descanso y conversación, nos unimos a la comunidad en el rezo de Vísperas junto con algunos peregrinos que todavía siguen acudiendo al monasterio. Después tuvimos la última actividad del día, recibimos a Manos Unidas como parte de la implicación socio-caritativa de la asociación. Nuestra querida amiga Marisina fue la encargada de hacer las presentaciones. La delegación de Manos Unidas estuvo formada por D. Maximino, sacerdote, profesor de la Facultad de Educación y consiliario, y un  grupo de voluntarias.
         Manos Unidas es una ONG perteneciente a la Iglesia Católica. Surgió por los años 50 de un grupo de mujeres de “Acción Católica” al ver las desigualdades y necesidades que existían por el mundo. Nace con vocación de servicio y con la firme convicción que otro mundo es posible. Esta ONG es valorada y respetada por su buen hacer en el empleo del dinero que recibe de los socios y las aportaciones puntuales que se realizan. D. Maximino nos comentó que en Manos Unidas cada céntimo que se recibe se justifica debidamente y llega en su totalidad a su destino, de ahí el prestigio social que tiene por su responsabilidad y coherencia.
         Anualmente realiza una campaña nacional denominada “Día del Ayuno Voluntario“, para recaudar fondos para proyectos concretos, con nombre y apellidos. A nivel local, hay muchas instituciones implicadas en proyectos concretos, tanto colegios públicos como concertados, la Basílica de San Isidoro y un largo etcétera. Estos proyectos consisten en construir un pozo, una escuela de primaria, una maternidad…. Como apuntaba D. Maximino y las voluntarias allí presentes es muy bonito ser partícipe de un proyecto así. Se concluye la exposición con una merienda solidaria y la entrega de lo recaudado, unos 500 euros.
         Para terminar el encuentro de los amigos del monasterio, que mejor forma de hacerlo que celebrando el domingo la Eucaristía todos juntos, ¡mejor final, imposible! Después comenzaron las despedidas, besos y abrazos, deseando un buen viaje de regreso a sus hogares a todos los amigos que venían de lejos, y deseando volver a encontrarnos nuevamente con ilusiones y energías renovadas. Así que…. ¡¡hasta la próxima!! ¡¡Os esperamos!!
 


Berta García García

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